Tommy Prince
Es el 8 de febrero de 1944, en el frente de Anzio, en
Italia. Un campesino italiano pasa tranquilamente por delante de un
emplazamiento de artillería alemán para dirigirse a un huerto cercano que acaba
de ser destrozado por un bombardeo. Lo que queda del huerto no parece tener
mucho arreglo, pero el hombre empuña su azada y comienza a trabajar
resignadamente. Hasta que termina su trabajo no para más que un instante,
cuando se agacha para atarse los cordones de sus botas. Al fin, el campesino se
incorpora, amenaza con el puño a los alemanes que observan la escena, hace el
mismo gesto desafiante en dirección a las líneas aliadas, y se marcha por donde
había venido.
El inofensivo campesino se llamaba Thomas (o Tommy) Prince,
y era en realidad un soldado de élite, tirador de precisión y experto
rastreador. Tommy era un indio ojibwe (o chippewa) descendiente del mítico jefe
Peguis. Había aprendido gran parte de de sus habilidades en la reserva
Brokenhead de la nación Ojibwe, en la provincia canadiense de Manitoba, donde
se crió. Poco después de comenzar la Segunda Guerra Mundial, Tommy, que por
entonces tenía 23 años, se presentó voluntario para el ejército canadiense,
pero fue rechazado varias veces hasta que al fin logró alistarse en junio de
1940. La única razón por la que a un joven como él, que cumplía sobradamente
los requisitos (y que más tarde demostraría ser un soldado excepcional), le
costó tanto ingresar en el ejército fue que los indios eran vistos con
desconfianza por los reclutadores. Tommy fue destinado a los Ingenieros Reales,
pero en cuanto se creó el 1º Batallón Paracaidista Canadiense él no se lo pensó
dos veces y pidió el traslado. En septiembre de 1942 fue ascendido a sargento e
inmediatamente después se presentó voluntario para una unidad de nueva
creación, el 2º Batallón Paracaidista Canadiense. En realidad ese batallón no
existía. Bajo esa denominación se ocultaba el componente canadiense de la nueva
First Special Service Force, o FSSF (Primera Fuerza de Servicios Especiales),
una unidad de élite conjunta estadounidense-canadiense preparada especialmente
para el combate en regiones árticas o de alta montaña. Allí, sometido a un
entrenamiento durísimo, el sargento Prince se especializó como
francotirador-explorador, con la misión de realizar labores de reconocimiento
en primera línea.
Aunque la FSSF había sido creada inicialmente con la idea de
ser utilizada en operaciones de comando en Noruega, sus primeras acciones de
combate fueron en Italia. Allí, primero en la linea Reinhard y más tarde en la
cabeza de playa de Anzio, se ganaron una reputación temible y el sobrenombre de
“Black Devils” (Diablos Negros).
En Anzio fue donde tuvo lugar el episodio que contaba al
inicio. Tommy se ofreció para establecer un puesto de observación avanzado,
próximo a unas baterías de artillería alemanas. Tendió una línea de cobre de
1.400 metros para poder comunicarse con sus líneas y se ocultó en una granja
abandonada, apenas a 200 metros de las líneas enemigas. Allí permaneció durante
tres días, vigilando los movimientos de los alemanes. Después de un bombardeo
la comunicación con su puesto de mando quedó interrumpida. Tommy se vistió con
ropas civiles, agarró una azada, y se fue a revisar la línea haciéndose pasar
por un campesino italiano. Cuando encontró el punto donde se había roto el
cable se agachó fingiendo que se ataba los zapatos y empalmó los dos extremos. Como
resultado de su acción, cuatro baterías de artillería alemanas fueron
destruidas. Por "su valor excepcional en el campo de batalla" le fue
concedida la Military Medal, una prestigiosa condecoración británica.
Tras romperse el cerco de Anzio quedó abierto para los
aliados el camino hacia Roma. La FSSF fue la primera unidad aliada que entró en
la capital italiana. En agosto de 1944 la brigada participó en la Operación
Dragón, los desembarcos aliados en el sur de Francia.
En Francia Tommy volvió a tener una actuación destacada. A
comienzos de septiembre fue enviado a una misión de reconocimiento en las
cercanías de L'Escarene, en los Alpes Marítimos. Tommy localizó el campamento
de un batallón alemán y regresó para informar de su posición y guiar hasta ellos
a su brigada. Fueron tres días en los que recorrió 70 kilómetros a pie, por un
terreno muy montañoso, sin agua ni comida. Por esa acción, que permitió
capturar a más de mil soldados alemanes, a Tommy se le concedió una nueva
condecoración, en este caso una estadounidense (la Silver Star).
En diciembre la FSSF fue disuelta. Los canadienses de la
brigada fueron enviados al Reino Unido para permanecer allí a la espera de
nuevo destino. El 12 de febrero de 1945 el sargento Prince visitó el Palacio de
Buckinham, donde el rey Jorge VI en persona le impuso la Military Medal.
Tommy permaneció en Inglaterra hasta el final de la guerra
en Europa. En junio de 1945 se licenció con honores y regresó a casa. Pero en
Canadá Tommy no tardó en darse cuenta de que su condición de héroe de guerra se
iba a olvidar pronto y de que para sus compatriotas en la vida civil él volvía
a ser simplemente un indio como cualquier otro. Sin dinero, sin trabajo, y sin
las ayudas que recibían otros veteranos, Tommy acabó por reincorporarse al
ejército. Se alistó en el Regimiento de Infantería Ligera Princess Patricia, la
primera unidad canadiense que fue enviada a la guerra de Corea, en 1950. Allí
cumplió dos periodos de servicio. En 1953 fue herido en una rodilla, y en
octubre de ese año se retiró definitivamente del Ejército. Murió el 25 de
noviembre de 1977, a los 62 años de edad.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario