Landkreuzer P. 1000 Ratte: El tanque gigante de Hitler
Hitler estaba obsesionado con las armas tecnológicas de gran
tamaño. Poderosos acorazados, cohetes supersónicos y aviones jet fueron sólo
algunos de los dispositivos bélicos avanzados que el Tercer Reich utilizó en el
campo de batalla durante la Segunda Guerra Mundial. Un armamento que no llegó a
entrar en acción, sin embargo, fue el Landkreuzer P-1000 "Ratte."
Esta verdadera fortaleza rodante era mucho más pesada y potente que cualquier
otro tanque diseñado por cualquier otro país antes, durante o después de la
guerra. Si este super tanque hubiera sido construido, ¿Cómo hubiera afectado el
conflicto?
Mientras que los alemanes tardaron en adoptar los tanques
durante la Primera Guerra Mundial, poco tiempo después cambiaron sus tácticas y
comenzaron a invertir recursos en sistemas de combate blindados y mecanizados.
Así, en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial, fueron capaces de emplear
una fuerza de infantería móvil de rápido movimiento y tanques, en unión al
poder de la fuerza aérea, con el propósito de penetrar rápidamente a través de
las líneas enemigas y superar los puntos fuertes del enemigo. Esta filosofía de
guerra, llamada Blitzkrieg o guerra relámpago, permitió a los alemanes aplastar
rápidamente a Polonia y Francia a principios del conflicto.
A principios de la Segunda Guerra Mundial los tanques
alemanes eran comparables a los tanques estadounidenses y británicos en su
poder de fuego, velocidad y armadura. A medida que la guerra continuó, sin
embargo, los alemanes introdujeron la serie de tanques Tiger que tenían una
armadura más pesada y un cañón más poderoso. El Panzerkampfwagen VI Ausführung,
conocido como el Tigre I, pesaba más de 60 toneladas, casi el doble que el
tanque norteamericano M4 Sherman. El blindaje frontal del tigre era tan espeso
(casi 5 pulgadas) que el arma estándar del Sherman no podía penetrarlo.
En 1943, el Tiger I evolucionó al Tiger II o King Tiger, que
fue aún más pesado y con armadura más gruesa que su predecesor. El Tiger II fue
tal vez el tanque más sofisticado y potente que vio combate en la Segunda
Guerra Mundial. Debido a la dificultad de construir una máquina tan compleja y
la escasez de materias primas en tiempos de guerra, sólo 492 salieron de las
líneas de producción durante la guerra.
No obstante, los planes alemanes para desarrollar tanques
más pesados y poderosos no se detuvieron ahí. En 1942, Adolf Hitler aprobó la
construcción de un tanque más pesado que con el tiempo se llamaría
Panzerkampfwagen VIII Maus. El tanque se concibió originalmente con un peso de
100 toneladas, pero cuando el prototipo fue terminado el peso se había
disparado a 180 toneladas. Su armadura masiva era de 9.4 pulgadas y disponía de
un cañón principal de 128 mm en su torreta.
El Maus era tan grande y pesado que no podía cruzar los
puentes de la época, por lo que un sistema fue diseñado para que pudiera cruzar
los ríos profundos sumergido usando un snorkel para succionar aire fresco para
la tripulación. Sólo un par de prototipos de esta máquina masiva habían sido
terminados para el fin de la guerra y el Maus nunca vio acción. Los planes para
un tanque de similares proporciones, el E-100, fueron aprobados por Hitler en
1943, pero ningún prototipo se completó.
A pesar de la inmensidad del Maus, Hitler tenía planes aún
más grandes. Según lo escrito por el General Heinz Guderian en sus memorias,
durante una conferencia llevada a cabo en 1942 entre los generales y los
funcionarios del partido: "La fantasía de Hitler lo llevó al reino de los
gigantes. A los ingenieros de Grote y Hacker se le ordenó el diseño de un
tanque monstruoso de 1,000 toneladas."
El Landkreuzer P. 1000 Ratte, si hubiera sido construido,
habría sido de 115 pies de largo, por 45 pies de ancho y 36 pies de alto (casi
cuatro pisos). Era una verdadera fortaleza rodante cuya armadura tenía 9
pulgadas de grosor, estaba equipado con múltiples armas pesadas y tenía una
tripulación de al menos 20. El diseño de la masiva torreta principal iba a ser
copiado de un crucero naval pesado, modificado a su vez para llevar dos cañones
en vez de tres. Cada uno de los cañones habría tenido un diámetro 280 mm (11
pulgadas) y podría lanzar un proyectil de 700 libras hasta 25 millas de
distancia.
Adicionalmente, el Ratte tenía un cañon antitanque de 128 mm
o posiblemente dos cañones automáticos de 15 mm Mauser MG 151/15. En la medida
que el proyecto nunca fue terminado, la ubicación de estas armas en el vehículo
no están claras, pero los investigadores han especulado que podrían ser
montados hacia delante y por debajo de la torreta principal o en una pequeña
torre o torres en la parte trasera. Para protegerse contra ataques de aviones,
se planificó incorporar ocho cañones antiaéreos de 20 mm.
A diferencia de los tanques más pequeños, el Landkreuzer era
lo suficientemente grande como para proveer a la tripulación relativamente
amplias áreas de vivienda y diversos espacios de almacenamiento. También se
planificó que dispusiera de dos motocicletas BMW R12 para fines de exploración
y reconocimiento del campo de batalla. Para distribuir su enorme peso, el Ratte
habría necesitado seis orugas, tres a cada lado, en lugar de las dos
habitualmente encontradas en los tanques. Aun así, el paso del tanque habría
roto el pavimento y no tenía posibilidad de utilizar la mayoría de los puentes.
Sin embargo, con seis pies de altura sobre el suelo y el uso de un snorkel, el
Ratte habría sido capaz de cruzar la mayoría de los ríos con poca dificultad.
Encontrar motores lo suficientemente potentes como para
mover el Landkreuzer fue otro desafío. Krupp, la compañía que diseñó el Ratte
para Hitler, propuso el uso de dos motores diesel MAN V12Z32/44 de 24 cilindros
como los utilizados en los submarinos alemanes para dar a la máquina 17,000
caballos de fuerza. Según los cálculos, el Ratte hubiera alcanzado una
velocidad máxima de 28 millas por hora. Una configuración de motor alternativa
que se propuso fue utilizar ocho motores marinos diesel Daimler-Benz MB501 de
20 cilindros, idénticos a los utilizados en los botes torpederos alemanes, que
conectados entre sí podían producir 16,000 caballos de fuerza.
Si un Ratte hubiera llegado al campo de batalla, no hubiera
existido arma aliada alguna con base en tierra con el potencial de detenerlo.
El arma más pesada de los estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial fue
el T-28, un destructor de tanques que pesaba 95 toneladas. Su cañón de 105 mm
habría sido totalmente inadecuado para hacer frente al Ratte.
Por supuesto, el problema para los alemanes habría sido
conseguir que el Ratte llegara al campo de batalla. Sin caminos capaces de
acomodar al super tanque, sus movimientos hubieran sido limitados al campo
abierto. Aunque su aparición en la zona de combate y su indiferencia a la
mayoría de las armas anti-tanque podría haber llenado de miedo al enemigo, es
realmente difícil imaginar el uso eficaz de este gigante. De hecho, hubiera
sido demasiado grande para enfrentar la mayoría de los tanques enemigos con sus
armas principales, ya que las mismas no hubieran podido bajar al nivel
necesario para apuntar. Lo más probable es que el Landkreuzer habría tenido
necesidad de viajar con un séquito de otros vehículos blindados, al igual que
un barco de guerra es escoltado por los destructores.
Otra desventaja era que con su enorme tamaño, el Ratte no
hubiera podido esconderse de los aviones enemigos. Si hubiera sido posible
construir el Landkreuzer y utilizarlo en la Primera Guerra Mundial antes de que
los aviones fueran capaces de llevar cargas explosivas pesadas, podría haber
sido invencible. Pero el hecho de que entre las guerras mundiales la tecnología
aeronáutica se desarrolló grandemente tuvo el efecto de que el Ratte fuera un
vehículo obsoleto aún antes de ser construido. A pesar de sus armas antiaéreas,
hubiera sido difícil proteger al Ratte contra un ataque de bombarderos
equipados con bombas de 500 libras. Una sola bomba de este tamaño habría sido
capaz de penetrar la armadura del Ratte y ponerlo fuera de combate.
Hitler había planeado una versión aún más grande del Ratte,
el Landkreuzer P 1500. Este titán iba a ser dotado de un cañón de 800 mm (31 ½
pulgadas) Schwerer Gustav que podía disparar proyectiles de 7 toneladas. Debido
a que el arma masiva no hubiera estado montada en una torreta, el monstruo
habría sido considerado como una pieza de artillería autopropulsada, en lugar
de un tanque.
A finales de 1944, Albert Speer, Ministro de Armamentos de
Hitler, reconociendo la imposibilidad de invertir recursos en ambos proyectos
en una Alemania que se estaba quedando sin recursos, canceló las dos versiones
de prueba antes de que se completaran. La leyenda cuenta que el prototipo de la
torreta de Ratte fue utilizada como emplazamiento de armas costeras en los
Países Bajos, pero la investigación reciente sugiere que el arma en cuestión
era en realidad una torreta diseñada para un crucero de la armada.
De hecho, es poco probable que incluso el Maus habría sido
realmente útil en el campo de batalla. Se suponía que iba a tener una velocidad
máxima de 12 millas por hora, pero no se pudo conseguir un motor con la
capacidad de moverlo a más de 8 millas por hora bajo condiciones ideales.
Inclusive, algunos expertos han llegado a cuestionar la eficacia del Tiger II,
ya que a pesar de que tenía un blindaje superior y un poderoso cañón principal,
su complejidad y tamaño hicieron que fuera difícil de construir y operar. De
hecho, de los 45 tigres perdidos por el 503 SS Batallón de Tanques Pesados en
el frente ruso de enero a abril de 1945, casi todos fueron destruidos por sus
propias tripulaciones después de que se habían roto o quedado sin combustible.
La realidad es que en el mundo de los tanques, ser más
rápido y móvil puede compensar y enfrentar efectivamente el poder de fuego y el
mayor blindaje de los tanques más pesados. El super tanque de Hitler era, como
señaló Guderian, sólo una fantasía gigantesca.


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